viernes, 24 de julio de 2009

Abrázame...




Hace un año. Hace un año en este mismo momento bajaba de un avión. LLegaba a Barcelona. Y esperé una noche para verte. Volviste a casa. Todo era normal, pero tú no estabas.
Ya hace un año... y este verano no he bajado de ningún avión solo para no recordar aquello. No quiero llegar a casa después de una semana fuera y esperar encontrarte a la mañana siguiente en casa para preguntarme como ha ido todo. Ya no puedo esperarlo. Va a llegar agosto y no te voy a ver. No voy a tenerte todo el día encima diciendome que tengo que hacer los deberes de verano, ni que tengo que dejar el ordenador, ni que me estoy haciendo mayor, ni que no quieres que crezca, ni que quieres que te de un poco de mi pelo, ni que te acompañe los domingos por la mañana a ver monedas y antigüedades, ni nada de nada. Este agosto no voy a ir con un tablero de ajedrez al hospital a alegrarte la tarde. Ni voy a ir a ayudarte a beber un mejunge de sodio y nose que cosas más asquerosas. Ni voy a peinarte las cejas. Ni voy a tocarte los pies cada vez que pase por tu cama. Ni voy a obligarte a comer. Ni voy a esconderme mientras me como un bocadillo de jamón para no darte envidia. Ni voy a tenerte estrujándome el brazo mientras apague las velas el dia que celebre mi cumpleaños. Ni me vas a despertar el 29 de julio para sonreirme, tirarme de las orejas y decirme que es injusto que crezca tan deprisa. Ni me vas a arropar a las 6 de la mañana mientras me das un beso cuando te vayas a trabajar. Ni nada. No vas a hacer nada. Tu frente estaba muy fría el último día. Necesito que me abraces, que me des calor, tengo que hacer muchas cosas, pero no puedo empezar si no sé que estás aquí. Así que mueve el culo de donde estés y abrázame.

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