martes, 28 de julio de 2009

Look how they shine for y0u... ;)




Que alegría. Hacía tiempo que no me sentía así. Increiblemente, en cuestión de segundos una persona te puede alegrar indefinidamente. Me diste ilusión, y sigo con una sonrisa en la boca. Así me acosté, y así me he levantado. ¿Podemos ser tan importantes para alguien como nosotros pensamos o, solamente nos lo parece? Puede ser que en realidad no importemos nada, pero sinceramente, me da igual, me has hecho feliz. Y espero que así continue... poco a poco.

lunes, 27 de julio de 2009

:D





Un desastre, soy un desastre, pero qué le vamos a hacer... soy adolescente.
¡Y hay que disfrutar! Pero nunca, nunca, repito NUNCA dejeis pasar al amor de vuestra vida cuando os lo encontreis en un concierto... já!
tú y yo vivamos el momento, tú y yo sin arrepentimientos... (8)
feliz día! :)

domingo, 26 de julio de 2009

When you l0se something you can't replace...(Cuando pierdes algo que no puedes reemplazar...)




Te echo de menos. No hay más palabras.
4 habitaciones y, solo una ocupada.
Recuerdo, que aquel 25 de septiembre cuando volví a casa a las 7 de la mañana te vi nada más entrar. Me daba la sensación de que caminaba sobre papeles de periódico y cajas por el pasillo de casa. Y te ví ahí, pintando las paredes de la casa que tantos años deseamos junto a mí. ¿Y sabes qué? Sonreías.
Te quiero.

viernes, 24 de julio de 2009

Abrázame...




Hace un año. Hace un año en este mismo momento bajaba de un avión. LLegaba a Barcelona. Y esperé una noche para verte. Volviste a casa. Todo era normal, pero tú no estabas.
Ya hace un año... y este verano no he bajado de ningún avión solo para no recordar aquello. No quiero llegar a casa después de una semana fuera y esperar encontrarte a la mañana siguiente en casa para preguntarme como ha ido todo. Ya no puedo esperarlo. Va a llegar agosto y no te voy a ver. No voy a tenerte todo el día encima diciendome que tengo que hacer los deberes de verano, ni que tengo que dejar el ordenador, ni que me estoy haciendo mayor, ni que no quieres que crezca, ni que quieres que te de un poco de mi pelo, ni que te acompañe los domingos por la mañana a ver monedas y antigüedades, ni nada de nada. Este agosto no voy a ir con un tablero de ajedrez al hospital a alegrarte la tarde. Ni voy a ir a ayudarte a beber un mejunge de sodio y nose que cosas más asquerosas. Ni voy a peinarte las cejas. Ni voy a tocarte los pies cada vez que pase por tu cama. Ni voy a obligarte a comer. Ni voy a esconderme mientras me como un bocadillo de jamón para no darte envidia. Ni voy a tenerte estrujándome el brazo mientras apague las velas el dia que celebre mi cumpleaños. Ni me vas a despertar el 29 de julio para sonreirme, tirarme de las orejas y decirme que es injusto que crezca tan deprisa. Ni me vas a arropar a las 6 de la mañana mientras me das un beso cuando te vayas a trabajar. Ni nada. No vas a hacer nada. Tu frente estaba muy fría el último día. Necesito que me abraces, que me des calor, tengo que hacer muchas cosas, pero no puedo empezar si no sé que estás aquí. Así que mueve el culo de donde estés y abrázame.

Porque es una chica excelente... (8)




¡Felicidades Pau!
No llevamos mucho tiempo juntas, apenas un año y pico, pero eres... especial. No eres como los demás. Y te quiero. Y siento la separación de este año, porque ninguna lo merecíamos. Pero lo importante es que vuelve a ser como antes entre nosotras. No quiero que las cosas vuelvan a ser como antes, quiero que sean mejores, ahora sin separaciones, sin tios de por medio. Quiero compartir contigo cada cosa que me pase, y que tú las compartas conmigo. No tengo muchas palabras. Eres una de esas partes imprescindibles, sin las cuales no puedes ser feliz. Este curso no he sido feliz. Pero ahora... gracias Pau.
Felicidades mi ginebra, ¡TE QUIERO!

miércoles, 22 de julio de 2009

La respuesta siempre está en nosotros mismos... sea cual sea la pregunta =)





Ya no me importa salir sola a dar una vuelta, ya no me importa vivir en una casa demasiado grande para los pocos que somos... ya no me importan muchas cosas. Estoy a dos dias, a dos días del comienzo del infierno pasado y, cada vez más recuerdos vienen a mi memoria. Pero ya no me importa, soy como soy, "soy yo y mis circunstancias", que son diferentes en cada uno. Y no se donde quiero llegar con esto. Solo se que las cosas van a salir bien este verano, este curso, este nuevo año las cosas van a volver a cambiar, de hecho, ya han empezado a hacerlo. Hemos dado un giro de 180º, y espero no volver a girar en mucho tiempo. Pero tampoco quiero que las cosas se mantengan como están. Quiero tener una vida normal. Pero es imposible, en mi familia, lo normal no existe. Ni siquiera nosotros somos normales. Tras cuantos, ¿7 años? te puedes enterar de muchas cosas que ni tan siquiera intuías. Una noche, tus hermanos te llevan de juerga, y cerveza tras cerveza terminan contándote secretos de los que no sabías nada. La mala suerte nos ronda, nos ronda muy de cerca, y cuando menos lo esperamos, nos muerde el culo. Vivimos deprisa, y cuando nos relajamos, nos pisa los talones... nunca, nunca, nunca hemos podido preveer lo que se nos venía encima. Yo era pequeña, o directamente no había ni nacido, las cosas se remontan lejos, muy lejos, y siguen igual. ¿Cómo es posible que nos ahoguemos en un pequeño vaso? No quiero pensar como será esto dentro de 20 años. Espero estar tomando unas cervezas en un bar tranquilo con ellos, hablando de lo abuelos que son y lo que me quedará a mí por delante. A lo tonto nos llevamos unos cuantos años. ¿Mi mayor miedo? Quedarme sin ellos. Uno ya se ha ido, y dos se irán, pero no podría imaginar mi vida sin ellos. Nos peleamos tanto... pero siempre están cuando los necesitas, somos tan raros... o somos calcos u opuestos completamente. Quiero que poco a poco las cosas se arreglen. Quiero ser dama de honor, o madrina, o lo que sea. Quiero dar un gran discurso en una gran mesa por ellos, para ellos. Quiero que nos vayamos todos juntos de vacaciones a discutir por los restaurantes y lo tarde que salimos del hotel por las mañanas. Quiero salir de la universidad y pasar a recoger a mi pequeña sobrina al colegio. Quiero quedarme sábados sin juerga jugando a las cocinitas. Quiero tener un hogar con pocos muebles y lleno de marcos de fotos con recuerdos que jamás se disiparán. Y estoy segura de que no haré todas estas cosas, al menos de la forma que me gustaría, pero probablemente terminaré haciéndolas a la manera "Arpa Granero", mucho más enrrevesada y divertida que cualquier otra. Somos un desastre, por naturaleza, somos muy imperfectos, aunque a veces tenemos toques de perfección.
En fin, que haría yo sin esas noches de navidades con unas copitas de champagne pronosticando nuestro nuevo año, sin esa gran mujer que me ve como nadie, que me dice cosas que ni yo sé de mi misma. Sin la intérprete de sueños "no creibles pero con significado". Sin correr escaleras abajo en un hospital para ver al gran monchito. Sin cruzar rios descalza mientras intento mantener el equilibrio. Sin discutir con el obsesivo del ordenador. Sin quitarle la ropa a la señorita clothes. Sin reirme con las increibles historias de nuestra brownie. Sin discutir con mi clon/antecesora. Sin colgarme del hombre oso...
Me encantan las comidas todos juntos en casa, nada de restaurantes, no, en casa, riendo, discutiendo, liándola bien... Miro hacia fuera y veo que carezco de muchas cosas, pero al mirar hacia dentro... creo que no hay demasiada gente más rica que nosotros.
Gracias.

martes, 14 de julio de 2009

¿Quién soy?




Cucú, ¿sabes quién eres? Yo no.
Vivimos, año tras año, vivimos. Seguros de nosotros mismos, sin saber quienes somos. Sin conocermos. Pero seguimos andando tan tranquilos, tan felices. Hasta que un día paramos en seco y, nos damos cuenta que no somos quienes pensábamos ser. Que hemos cambiado mucho desde aquellos días en que éramos como creemos ser ahora. Pero no, ya nos somos la misma persona. Los días pasan, todo cambia y pasamos el tiempo haciendo cualquier cosa excepto hurgar en nuestro interior. A veces las personas no son quienes pensábamos. A veces, nosotros mismos no somos quienes creíamos ser...

domingo, 12 de julio de 2009

THIS IS THE RHYTHM OF THE NIGHT, THE RHYTHM OF MY LIFE !





Adolescentes, ¿qué queremos? FIESTA. Noches locas hasta las tantas bebiendo al principio y bailando después... tomándonos algo, esquivando ejecutivos borrachos que buscan niñas guapas, evitando posibles nenas buscando camorra, pasándolo bien, bailando con desconocidos que quieren lo mismo que tú, alargar la hora de cualquier forma y manera, ligar con el camarero, o con el tio que tienes al lado, cantar las canciones que te traen recuerdos, desmelenarte, ir de bar en bar buscando la marcha, seleccionar veinteañeros....disfrutar de la compañía de los que sabes que siempre van a estar ahí.
Por vosotros.
Por nuestras noches locas, Y LAS QUE NOS QUEDAN.

sábado, 11 de julio de 2009

Ando buscando la forma de andar siempre a mi manera...




Pasarte una mañana entera y parte de la tarde viendo una serie por internet no es demasiado recomendable... así que decidí ir yo solita a dar una vuelta. Y tan vuelta, me recorrí todo el centro sin rumbo, simplemente andando, viendo a la gente, observando, recordando, pensando.
Espero volverte a ver algún día...

jueves, 9 de julio de 2009

THERES A CHOICE WERE MAKING...




THERE COMES A TIME WE MUST HEED A CERTAIN CALL
WHEN THE WORLD MUST COME TOGETHER AS ONE
THERE ARE PEOPLE DYING AND
ITS TIME TO LEND A HAND
TO LIFE, THE GREATEST GIFT OF ALL

Vienen tiempos en los que debemos considerar una cierta llamada
Cuando en el mundo debemos permanecer juntos como uno solo
Hay gente muriendo
y es tiempo de tender una mano
a la vida, el regalo más grande de todos...

lunes, 6 de julio de 2009

I wanna dream so high...




Que ironía... hace dieciseis años que me miro al espejo, y nunca me había visto así. Cuanto he cambiado. Cuanto hemos cambiado. Ya no voy por ahí con un muñeco en la mano, ni llevo vestiditos cursis, ni me cambio el pelo cada dos por tres, ni intento imitar a mi padre cuando se afeita, ni tampoco me levanto a la vez que mi madre una mañana de invierno para meterme a desayunar al baño mientras ella se seca el pelo para que me de calorcito... Ni me levanto otra mañana y decido que es demasiado pronto para levantarse y corro a la habitación de mis padres para acurrucarme entre los dos. Ahora ya no hago los deberes nada más llegar a casa, no me preocupo porque la señorita me castigue por no llevar los deberes hechos. Ya no intento escaquearme de esas reuniones familiares en las que se celebran cumpleaños tan aburridas. Y, ¿tengo que dar las gracias? Sinceramente estaba mejor antes. Todo era más fácil, más... bonito.
Pero todo cambia. Recuerdo un día, cuando iba a primaria, era por la tarde, y pasaba por el recreo, a la derecha tenía un muro, y a la izquierda tenía el sol. LLevaba una carpeta como la de los mayores, y miré mi sombra al andar proyectada en el suelo, y dije, dentro de cuatro años, seré mayor, seré una de las mayores del cole. Y ahora, ahora eso ya ha pasado, ahora ya soy más mayor que cualquiera del "cole". Y al mirarme hoy en el espejo, me he visto. Me he visto mayor. El tiempo pasa rápido, y a veces, cuando lo pensamos, decimos que no queremos pasar nuestro tiempo preocupándonos por la ropa que nos vamos a poner el sábado, ni por el chico al que pegaríamos una paliza por capullo. Pero sino hacemos eso, ¿ qué hacemos? ¿Por qué tipo de cosas debemos preocuparnos? Hace años me preocupaba porque quería un juguete. Y porque quería ser la primera en terminar un examen. Y ahora...ahora me preocupo por la ropa, los chicos, salir... esas cosas. Pero probablemente, dentro de unos años esté pensando en hacer un viaje aquí, otro allá, y en empezar a pensar en una vida independiente con mi pareja. O no. O quizás mi destino sea vivir sola en una casa con gatos. De cualquier forma eso da igual. El destino pasa sin que nos demos cuenta, y no para, no hay stops ni nada que se le parezca. Y sí, debemos preocuparnos por lo que toca. Que dejen de decirme que madure, porque maduraré cuando tenga que hacerlo, no cuando lo decida. Y para que quede claro madurar no significa dejar de preocuparme por los chicos la moda y salir, sino que no sea solo eso lo que me preocupe, que vea más allá. Así que...disfruta, disfruta con todas tus fuerzas, porque no volverás a vivir las 13.06 del 6 de julio del 2009 :)

jueves, 2 de julio de 2009

Te siento aquí...muy cerca




Sábado, último sábado que pasaste en casa, te dejaron salir... Y celebramos mi cumpleaños. Casi un mes después. Vinieron todos. Te agobiabas, no podías respirar, tus pulmones ya no funcionaban demasiado bien. Por eso pasabas mucho rato en la habitación tumbado escuchando nuestras voces, nuestras risas... Te emocionabas. Fuí a la cocina a dejar unos platos, y cuando volvía... te oí hablando con mamá, "pobre Cintia, qué va a ser ahora de ella" decías medio llorando... Al cabo de un rato empecé a entrar en la habitación con bastante frecuencia...estabas tan guapo con esos pantalones nuevos... Te llamé, iba a apagar las velas de la tarta, y no quería hacerlo sin tí. Sabía que ese podía ser mi último cumpleaños contigo. Y me agarraste por el brazo, muy fuerte, me hacías daño, pero desee que no dejaras de apretarme así nunca. Apagué las celas casi llorando, quería paralizar ese momento. Pedí que te curases... Y he descubierto que los deseos que pedimos en nuestros cumpleaños no se cumplen. Te fuiste otra vez, pasé por el salón, y te vi respirando en la ventana, con mamá abrazándote por detrás. Nunca olvidaré esa imagen. Y tras un ratito, volví a pasar, estabas a oscuras tumbado en el sofá. Me tumbé a tu lado, te abracé. Podía sentir tu corazón, y lloré, sabía que aquello no iba a salir bien, y no quería dejar de oir los latidos de tu corazón. Me abrazaste tan fuerte... como cuando era pequeñita y te tumbabas cada noche a mi lado para que me pudiera dormir mientras me contabas aquel cuento de esos príncipes raros. Aún puedo sentir también tu corazón latiendo, sí, junto al mío.

Palabras, no eran solo palabras...




Hay momentos, en los que ves todo distorsionado. No reconoces nada, no sabes lo que tienes, que hacer, ni a donde ir, ni mucho menos con quien... Y nos equivocamos, escogemos la opción incorrecta. Corremos, huimos, no pensamos, solamente sentimos el viento rodeándonos. Y comienza a llover, pero seguimos corriendo, no queremos parar. Parar significaría aceptar el presente... Y preferimos correr, escapar de la situación. Aquel 21 de agosto salí corriendo, lloraba, y salí corriendo del hospital, no sabía qué hacer, ni a dónde ir, ni con quién... Y me equivoqué, escogí irme sola a casa, conmigo misma, con mi dolor. Y corrí llorando, sentía las diversas miradas de la gente. LLegué a casa, me puse frente al espejo, y repetí una y otra vez que todo iba a salir bien, pero no, no me convencí, y seguí llorando mientras lo repetía, y me senté en el suelo, no sabía qué hacer, ni a dónde ir, ni con quién. Veía todo tan confuso... Aquello no podía pasarme a mí, pero sí, me estaba pasando, y no lo creía justo. Pero, desde cuando es justa la vida. Qué disgusto, aquella llamada mientras comíamos... Desde entonces los calamares no me sientan bien. Subimos corriendo, nos costó dos minutos, y te vimos sentado en esos sillones con la cabeza al frente, con tu bata y las manos apoyadas en las piernas. Sabía lo que pasaba, pero mi cabeza lo negaba una y otra vez. Te pusiste lloroso, y lo dijiste al cabo de cinco minutos preguntandote. Te teníamos agarrado por ambos lados, los tres, sentados... Y cuando lo dijiste... A las dos se nos vino el mundo encima. No aguanté, no podía aguantarlo, fue la única vez que me viste llorar, desde entonces, no viste otra cosa que no fuera una sonrisa. Y fue en ese momento cuando me despedí, y tan pronto como llegué a las escaleras eché a correr, llorando, no podía pensar... Y así seguí, sin saber qué hacer, ni a dónde ir, ni con quién...

miércoles, 1 de julio de 2009

Así somos...



Voltaire dijo:
"El sentido común no es tan común".

Pocos, pocos quedan con una gran moral. Lo que denominamos sentido común, es difícil de encontrar en la sociedad actual. La gente ya no se guía por lo que creen que deben hacer, sino por lo que los demás hacen, casualmente, la mayor parte de las veces, lo que no debemos hacer. Pero qué cobardes somos... sí, que cobardes. Porque no nos atrevemos a llevar las riendas de nuestras vidas y, muchas veces nos quejamos de que no tenemos toda la libertad que nos gustaría para poder elegir. Pero huimos de todo, nos dejamos llevar por lo que vemos. Somos como monitos que repiten lo que hacen los demás. Así de simples somos...