domingo, 6 de diciembre de 2009

Lejos, muy lejos.

Es curioso y duele a la vez, hace tanto que no piso aquel balneario...recuerdo muy bien el sonido de las hojas crujir bajo mis pies, de tu mano, siempre de tu mano. Recuerdo que no me quería quedar en el coche durmiendo, a pesar de lo pronto que era. Tenía miedo de estar sola, sin tí. Y cuando me dejabas y te marchabas sin decirme nada, y me despertaba, salia corriendo del coche y te buscaba sin dejar de correr. Estaba tan oscuro y solitario que tenía mucho miedo. Y cuando me veías sonreías y decías "shh, no hagas ruido". Y yo me quedaba sentada a tu lado callada, oyendo el leve rumor del agua. Y veíamos el despertar de las montañas juntos. También recuerdo que te prometí subir contigo a los ibones y grabarlo todo, grabarte. No sabes cuanto me arrepiento de no haberlo hecho. Ahora podría escuchar tu voz una vez más.
Ojalá pudieras darme un abrazo. Nadie lo hace y lo echo de menos. Tú siempre lo hacias.
Te quiero.

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