Pero no solo pierdo el tiempo con eso. Lo pierdo con eso y escuchando canciones que me traen viejos recuerdos, o que van construyendo nuevos lentamente. Y viendo fotografías que me hacen llorar, que me hacen perder el tiempo. Y leyendo notitas que escribí cuatro cursos atrás. Y recortando fotos para llenarme la pared de ilusiones. Y así podría seguir. Pero cuando acaba el día, siento que no he hecho nada. Que el tiempo que me han dado se ha esfumado. Pero qué quieren que les diga, adoro perder el tiempo. Vivimos tan enfrascados en nuestras vidas que no vemos la cara de enfrente al pasar por la panadería. Y me encanta perder esos minutitos por la mañana haciendo cosas inservibles. Porque casi todo lo que hacemos, casualmente lo más importante, no sirve para nada. Porque constantemente perdemos el tiempo. Incluso cuando te beso pierdo el tiempo. Asi que no me culpen, no hay nada que me guste más, que perder el tiempo.
lunes, 25 de enero de 2010
TIC-TAC.
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