jueves, 12 de noviembre de 2009

Se lo llevó la tormenta y el tiempo...

Quien dijo que un clavo saca otro clavo, estaba ligeramente equivocado. Aunque es cierto que el clavo termina saliendo, lo hace con el tiempo, no gracias a otro.
Felices días aquellos cuando tenía un brazo sobre el que acurrucarme. Pero el tiempo pasa. Y como ya he dicho en demasiadas ocasiones, las cosas cambian.
Es un poco triste, sí, pero muchas veces pienso que es lo mejor que pudo pasar. Y no, no me autoconvenzo de ello, de verdad.

Y sí, señora, quizás sea un poco tremendista, pero, ¿qué sería de la vida sin un poco de drama?
La verdad, si quieres no deprimirte, más vale que no te pongas a ver dramas amorosos, ni empieces a comerte todo el chocolate que encuentres por casa, ni escuches "I wish you love"... Y no he dicho que yo lo haga...aunque creo que es un tanto evidente.
Ahora mismo no tengo demasiada curiosidad por qué pasará. Siempre he vivido condicionada por el mañana y ahora...ahora vivo de recuerdos.
Duermo con tus camisas, recuerdo aquellos viernes y sábados en tu sofá-cama, tirarme en tu cama con la única intención de recibir un abrazo, o quizás algo más...el tiempo a veces nos juega una mala pasada. Y qué. Lo cierto es que no echo de menos nada de eso. Y es posible que sea por eso que tenga tantas ganas de que alguien haga que me tiemblen las piernas al verle, que sea capaz de pasarme horas viendo como estudia o como duerme, alguien que me haga realmente feliz.
Pero en fin, de momento habrá que conformarse con abrazar la almohada por las noches,
¿dónde te escondes? dónde...

1 comentario:

  1. La vida necesita el drama para poder valorar como realmente se merece la felicidad.

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