miércoles, 18 de noviembre de 2009

Manos ajenas.

La sociedad de hoy en día me da asco. Qué razón tenía Machado afirmando una España de "charanga y pandereta". Y así seguimos. Y cómo no, así nos va. Delincuentes que hacen lo que les da la gana, niños que pierden su infancia, que carecen de ella cómo si veinte años tuvieran, violadores y asesinos que pasan con chulería ante la ley, niñas que toman pastillas para deshacerse de una vida como si comieran golosinas, gobiernos totalmente corruptos, mujeres que se venden ya no solo en cada esquina, violencia y brutalidad son noticia a cualquier hora del día, gente que pierde lo poco que tiene por culpa de unos pocos... y podríamos seguir. ¿Reacción? NINGUNA.
Podría no preocuparme todo lo que está ocurriendo pero, ¿es posible acaso que la reacción de la sociedad ante todo esto sea NADA? Me niego a creerlo. No puede ser. Antes la gente se echaba a la calle, protestaba, defendía sus ideales, sus derechos. Pero ahora no, todavía no alcanzo a entender cómo, pero nos han domesticado, nos han convertido en mansos burritos incapaces de sublevarse ante la incompetencia de un puñado de ineptos sacados de vaya usted a saber dónde.
¿Dónde está esa juventud de la que tanto hemos oido hablar? Ese espíritu luchador con ganas de libertad, de justicia. Esos estudiantes enfurecidos reclamando sus derechos.
Yo les diré dónde están. Fumando porros, emborrachándose sábado tras sábado, viernes tras viernes, jueves tras jueves... viendo partidos de fútbol. Sí, preocupadísimos por la "charanga y pandereta". Lo demás.. lo demás da igual. ¿Qué los jóvenes ya no pueden independizarse? Bueno, no pasa nada, en casa de los padres hasta el día del juicio. Y con un poco de suerte encontrarán algún día una pareja con la que conseguirán marchar a algún sitio de alquiler, porque por supuesto una hipoteca es imposible con esos famosos sueldos de "mil-euristas". ¿Qué una madre separada, pluriempleada no puede mantener a su hijo pequeño porque su marido no le paga la pensión correspondiente? No se preocupe señora, trabaje de noche, usted ya sabe.
Pero lo mejor de todo es que después nos quejamos. Mírense al "espejo" y decidan ustedes mismos si así es realmente como quieren ser. Si ésto es lo que quieren para sus hijos. El problema no lo tiene el Gobierno, lo tiene el pueblo, consecuencia de la pérdida de ideales, de ímpetu. De dignidad.

1 comentario:

  1. Tienes mucha razon en todo lo que dices.. aunque la vida es muy complicada para muchas personas, tal vez tenemos la sociedad que nos merecemos..

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