sábado, 23 de abril de 2011
martes, 8 de marzo de 2011
Y si nuestro rumbo cambia, es porque tenía que cambiar
domingo, 28 de noviembre de 2010
Inception
sábado, 25 de septiembre de 2010
Today we escape, we escape...
martes, 24 de agosto de 2010
Some things we don't talk about
lunes, 9 de agosto de 2010
Drugs don't work
Guardo juegos de roll que hace tiempo entretuvieron las tardes de un largo verano. Apilo revistas de moda que contenían todos aquellos modelos a seguir. He tirado los posters que un día llenaron mi habitación.
He encontrado diarios de hace la tira de años y fotos que no sabía que existían.
Tengo la habitación llena de cosas que no utilizo nunca, pero me parece mal tirarlas. ¿Y si un día las necesito?
Guardamos cosas solo por si un día las necesitamos, quien sabe cuando vamos a poder necesitar unos prismáticos o que se yo, pero el caso esque cuando voy a guardar algo, nunca tengo sitio y termino dejándolo por ahí tirado.
Así es, cuanto nos cuesta sacar los viejo para hacer un huequito a lo nuevo. A veces no nos damos cuenta que necesitamos sanearnos, romper con todo, comenzar una nueva historia. Si no lo hacemos, con el tiempo nos damos cuenta que estamos estancados, viviendo de recuerdos y costumbres que ya dejaron de existir. Porque aunque no nos demos cuenta, no pasamos página si nosotros no nos preocupamos de hacerlo, aquello de "el tiempo lo cura todo", es una mentira como una catedral.
Yo ya he vaciado mi armario, pero no, no ha quedado vacío.
martes, 1 de junio de 2010
Café con sal

Nunca me gustó terminarme el café, odio los posos, ese sabor tan amargo que queda en la boca. Me recuerdan a los "malos" finales, cualquiera diría que no merece la pena beber algo que terminará sabiendo mal, pero sin embargo, yo no opino lo mismo. Hay veces que por muy mal final que tenga una historia, sí está bien recordarla de vez en cuando. Con el tiempo vamos olvidando poco a poco los malos momentos, parece que se guarden en un rincón del corazón, escondidos, acumulando una capa de polvo que los oculta a la razón. Y así terminamos recordando las sonrisas, las estupideces que nos alegraban aquellos bonitos días, los momentos mágicos vividos. Y entonces es cuando nos damos cuenta que las malas palabras, los rencores no valen la pena. Lo mejor siempre está en la esencia, en lo que realmente somos, en lo que de verdad es la vida, sí, pero qué es, qué es para tí, porque para mí es un sinfín de cosas, de momentos, de personas, de lugares, de sentimientos. Y todo todo todo lo que más nos ha importado y ha pasado por ella es imposible que sea olvidado. Y es curioso como un año puede resumirse en un par de cosas, en un par de frases, a mí me ha pasado, echar la vista atrás y decir, me acuerdo aquel día previo al examen de evaluación de lengua que andaba....pero no recordar nada de aquel examen, ni tan siquiera si salió bien o mal. Y si hay algo del pasado que no te hace sonreir, pásalo de largo, olvida que eso ocurrió, echa la vista más para atrás, rebusca y verás como es impresionante el paso del tiempo. No solo las obras literarias tienen tiempo externo y tiempo interno. El nuestro, nuestro tiempo "interno" es tan distinto al de fuera... por más que tacho los días en mi calendario me da la sensación de que no vamos al mismo ritmo. Y así paso los días, tachando el calendario, pero, ¿para qué? ¿Tanto importa el día y la hora que sea? Ojalá pudiéramos vivir en un mundo sin relojes, desde luego, seríamos mucho más libres. Ojalá pudiéramos dejar de ser esclavos del tiempo...




