sábado, 23 de abril de 2011

One



Felicidades. 23.04
Te Quiero

martes, 8 de marzo de 2011

Y si nuestro rumbo cambia, es porque tenía que cambiar


"El hombre débil duda antes de tomar una decisión. El hombre fuerte duda una vez que la ha tomado." 
Karl Kraus

"Piensa antes de actuar". Que no dudar. Aunque sinceramente, hay cosas que no hay que pensar, hay que llegar, y zas, equivocarte, o no, pero sea cual sea el resultado habremos acertado. Aunque no, a veces no tenemos esa sensación. 
Hay veces que todo el mundo espera algo de tí, todo el mundo espera que tomes la elección "adecuada", sí, porque todo el mundo cree saber lo que los demás deben hacer. El caso es, que en ocasiones no quieres tomar esa buena elección, o simplemente no tienes ganas de hacerlo. Cuando no veas las cosas claras, cuando realmente no sepas que hacer, espera, solo espera y "el tiempo dirá". Claro que esto no es muy convincente, de hecho no me convence ni a mí, pero tampoco hay demasiadas opciones. Básicamente esperar o actuar. Y diré que he metido tantas veces la pata, que no quiero volverlo a hacer. Arriesgarse de momento no entra en mi vocabulario. Aunque es cierto que nunca me he arrepentido. 
En cualquier caso, esperar la señal, siempre suena bien.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Inception


"Los sueños nos parecen reales mientras los tenemos, sólo cuando despertamos nos damos cuenta de que algo no cuadra."
Origen

Pero y si contínuamente estuviéramos soñando, qué pasaría si todo lo que conocemos fuera una mentira, un mundo paralelo creado por nuestra mente del que no pudiéramos salir. Porque todos sabemos que no todo sueño es un dulce sueño. Quizás la realidad sea ese escaso tiempo en el que soñamos, quizás la realidad solo la conozca nuestro sub/inconsciente. Seríamos presos de nuestra propia mente, presos de un desconocido mundo. O igual todo esto es una gran tontería y los sueños solo son eso, sueños.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Today we escape, we escape...

Hace dos años y un mes aproximadamente estaba tumbada en este mismo sofá escuchando lo latidos de tu corazón mientras mamá nos llamaba para que apagara las velas.
Y ahora estoy aquí sola sentada intentando escribir cuatro palabras. Cuatro palabras que no salen porque ya no me queda mucho que decir.
Te echo de menos.
25.09.2008

martes, 24 de agosto de 2010

Some things we don't talk about


“Aquel que dijo más vale tener suerte que talento, conocía la esencia de la vida.

La gente tiene miedo a reconocer que gran parte de la vida depende de la suerte. Asusta pensar cuantas cosas se escapan a nuestro control.

En un partido hay momentos en que la pelota golpea el borde la red y durante una fracción de segundo puede seguir hacia adelante o caer hacia atrás.

Con un poco de suerte sigue adelante y ganas o no lo hace y pierdes. “
Match Point
 
Siempre he creido en el destino. Siempre me repito que cuando algo pasa es porque tenía que pasar. Siempre he dicho que no somos del todo libres, que cuando tenemos varias direcciones para tomar, da igual la que escojamos, todos nos llevarán al mismo sitio. Y tal vez sea verdad. A mí me da seguridad, porque me hace sentir que cuando algo pasa no ha sido del todo culpa mía, que tenía que pasar y ya está. Es más fácil así. 
Si nos damos cuenta destino significa lo mismo que Dios o que suerte. Afirmar la existencia de cualquiera de estas tres posibilidades es afirmar que no tenemos el control sobre aquello que nos ocurra. Que cuando algo sucede, es porque el destino o Dios o la suerte así lo ha querido. Y no podemos luchar contra ello porque escapa a nuestro escaso entender del Universo.
¿Os imaginais que fuésemos completa y absolutamente responsable de todo lo que pasase en el mundo?
Algunos hablan del efecto mariposa, de la gran cadena de circunstancias que surgen de las decisiones de otras personas, y que terminan afectándonos a todos. Como el aleteo de una mariposa en el otro lado del mundo puede cambiar nuestras vidas. Sinceramente, a mi no me gusta nada la idea de que cualquier cosa que haga pueda repercutir de tal manera sobre el mundo. Si lo piensas es estúpido. De hecho cuando te dicen la primera frase con la que suelen describir dicho efecto causa risa. Y nos preguntamos como narices va a ser eso posible. Pero cuando te paras de verdad a pensarlo ya no es tan estúpido. Porque, si todo hubiera salido como esperaba hace dos años, si el instituto al que tenía pensado ir hubiera tenido las plazas suficientes desde un primer momento nunca hubiera ido al colegio que he ido. O si un alumno de ese colegio matriculado en el bachiller de ciencias no hubiera tenido que repetir 4º, yo no hubiera tenido plaza allí. Nunca habría conocido a las personas que conocí. Mi vida hubiera sido completamente distinta. Da igual si para mejor o para peor. El caso esque todo sería diferente.
Es difícil aceptar que somos dueños de lo que nos pase, y en cierto modo de la "suerte" de los demás. Pero, ¿es eso cierto? Quien sabe, quizás no existan ni el destino, ni Dios, ni la suerte, y yo esté aquí divagando sobre un tema del que no tengo ni idea. Quizás esté totalmente equivocada. O puede que el mundo en el que vivimos sea una completa mentira. Pero sinceramente, seguiré pensando que el destino dirige nuestras vidas, que da igual lo que haga, habría sido así de todas formas. Que no podemos cambiar nada de lo que pasa. Porque al fin y al cabo que más da lo que creamos, nunca sabremos la verdad.

lunes, 9 de agosto de 2010

Drugs don't work


Colecciono entradas de cine y sobrecitos de azúcar, ropa, los libros de todos los cursos desde preescolar y las notas de todos los cursos por los que he pasado(nose por qué, nunca fueron perfectas).

Guardo juegos de roll que hace tiempo entretuvieron las tardes de un largo verano. Apilo revistas de moda que contenían todos aquellos modelos a seguir. He tirado los posters que un día llenaron mi habitación.

He encontrado diarios de hace la tira de años y fotos que no sabía que existían.

Tengo la habitación llena de cosas que no utilizo nunca, pero me parece mal tirarlas. ¿Y si un día las necesito?

Guardamos cosas solo por si un día las necesitamos, quien sabe cuando vamos a poder necesitar unos prismáticos o que se yo, pero el caso esque cuando voy a guardar algo, nunca tengo sitio y termino dejándolo por ahí tirado.

Así es, cuanto nos cuesta sacar los viejo para hacer un huequito a lo nuevo. A veces no nos damos cuenta que necesitamos sanearnos, romper con todo, comenzar una nueva historia. Si no lo hacemos, con el tiempo nos damos cuenta que estamos estancados, viviendo de recuerdos y costumbres que ya dejaron de existir. Porque aunque no nos demos cuenta, no pasamos página si nosotros no nos preocupamos de hacerlo, aquello de "el tiempo lo cura todo", es una mentira como una catedral.


Yo ya he vaciado mi armario, pero no, no ha quedado vacío.

martes, 1 de junio de 2010

Café con sal




Nunca me gustó terminarme el café, odio los posos, ese sabor tan amargo que queda en la boca. Me recuerdan a los "malos" finales, cualquiera diría que no merece la pena beber algo que terminará sabiendo mal, pero sin embargo, yo no opino lo mismo. Hay veces que por muy mal final que tenga una historia, sí está bien recordarla de vez en cuando. Con el tiempo vamos olvidando poco a poco los malos momentos, parece que se guarden en un rincón del corazón, escondidos, acumulando una capa de polvo que los oculta a la razón. Y así terminamos recordando las sonrisas, las estupideces que nos alegraban aquellos bonitos días, los momentos mágicos vividos. Y entonces es cuando nos damos cuenta que las malas palabras, los rencores no valen la pena. Lo mejor siempre está en la esencia, en lo que realmente somos, en lo que de verdad es la vida, sí, pero qué es, qué es para tí, porque para mí es un sinfín de cosas, de momentos, de personas, de lugares, de sentimientos. Y todo todo todo lo que más nos ha importado y ha pasado por ella es imposible que sea olvidado. Y es curioso como un año puede resumirse en un par de cosas, en un par de frases, a mí me ha pasado, echar la vista atrás y decir, me acuerdo aquel día previo al examen de evaluación de lengua que andaba....pero no recordar nada de aquel examen, ni tan siquiera si salió bien o mal. Y si hay algo del pasado que no te hace sonreir, pásalo de largo, olvida que eso ocurrió, echa la vista más para atrás, rebusca y verás como es impresionante el paso del tiempo. No solo las obras literarias tienen tiempo externo y tiempo interno. El nuestro, nuestro tiempo "interno" es tan distinto al de fuera... por más que tacho los días en mi calendario me da la sensación de que no vamos al mismo ritmo. Y así paso los días, tachando el calendario, pero, ¿para qué? ¿Tanto importa el día y la hora que sea? Ojalá pudiéramos vivir en un mundo sin relojes, desde luego, seríamos mucho más libres. Ojalá pudiéramos dejar de ser esclavos del tiempo...